Durante mi infancia me cansé de ver como cada verano sin excepción todos mis amigüitos se marchaban durante las vacaciones de verano a su “pueblo” mientras yo me quedaba solo en el barrio maltrantado el balón y esperando que volvieran con sus anécdotas que hasta he llegado a hacer mías. Juro por un agujero en la nieve hecho con pis que me fastidiaba a rabiar y no sabía donde pegar los mocos pero ahora, como por arte de magia, tengo un pueblo!. Lo he descubierto por casualidad,… como quién encuentra una lagartija en el camino y decide no arrancarle la cola y ya tengo un pueblo que me completa como niño, así que los que me conozcais perdonadme por haberme aguantado tanto tiempo como un tio sin pueblo y ya me podeis considerar uno que lo tiene en alguna parte. En cuanto me invente anécdotas, como hicisteis vosotros, os las cuento.

Vale, puede que sea un grupejo de casas sin ayuntamiento propio pero si sale en maps.google.es, existe!
Juanete,… otro día iré a ver como és y os crónica.


3 Comentarios
Enhorabuena por haber encontrado “tu pueblo”. Ya nos contarás y divertirás con tus anécdotas.
Rakelita
Vaya, con lo especial que te hacía eso de ser un “tío sin pueblo”…
Por no decir lo de ser un “tío sin anécdotas de pueblo”!

Que no cunda el pánico todavía que no hay certeza de que en Joanetes uno sea capaz de tener anécdotas.
Toasformas la potencialidad le hace a uno sentirse importante.
Je!