Y ya van cuatro, con este salto de año, las veces que hemos dedicado a disfrutar de nuestro olvidado vecino del oeste y es que Portugal conoce como hacernos sentir cómodos (siempre y cuando no se alquile un coche) dentro de su tiempo y digo “tiempo” porque allí los días son más perezosos a los cambios gracias a un crisis enquistada y digo “gracias” porque son numerosos los hábitos y costumbres de caracter humano que perduran perdidos en la niebla y ajenos al progreso. Es egoista desear prohibirles el derecho al progreso pero es que tan solo pensar que todos esos manjares caseros que en cualquier sitio puedes degustar se industrialicen o que el caracter amable de sus gentes se insolidarice o que esa arquitectura manuelina que llora aquello de “cualquier época pasada fué mejor” sea pasto del neohormigonismo,… pues duele!
Pasando página del desasosiego a la nostalgia unas foticos de nuestro fin de año en el centro de Portugal y Lisboa.

Canal de Aveiro

Palacio neo-manuelino de Bussaco s.XIX

Serra da Estrela

Iglesia y ropa tendida en Covilha

Nevoeiro

Piodao

Batalha

Elevador de Santa Justa (Lisboa)

Lisboa nostálgica
Juanete,…


One Comentario
Qué buena esta frase, Nete: “Es egoista desear prohibirles el derecho al progreso”. Lamento tener que compartirla, pero así es
Maravilloso país, maravillosas fotos… otra vez.