Dicen que todo un reino estaba muy apenado por la muerte del hijo de un sacerdote y todos ellos rogaban a Brahma una intervención así que, movido por tanto fervor, éste le pidió al rey que mandara pintar un retrato del muchacho en el suelo y una vez terminado, el diós le aplicó su soplo vital y le devolvió la vida.
Con este milagro contado en las Puranas indias empieza la tradición de pintar Rangoli en el suelo, a la entrada de las casas, con harina de arroz de colores como símbolo de buena suerte, protección, bienvenida y de culto, ya que en la India rara vez se da el arte sin carga religiosa.

En Tamil Nadú también les llaman Kolam

Juanete,…


One Comentario
Qué chuli.
Curioso, y las fotos preciosas.