Acabo de leer en un libro -seguro señora que Ud. tiene uno en su casa- una frase, supuestamente adoptada de algún tostón sociológico, que reza “[…] el Regalo es una manifestación de poder” y que en estas fechas prenavideñas me ha recordado lo que pienso acerca de esto:
Del Regalo inducido y a diferencia de aquellos que creen que el universo se expande para que quepa su ego, estoy convencido de que es una absurda forma de violencia social -nel mismo saco que las invitaciones de boda- ya que fija en el homenajeado la obligación de responder cuantitativamente el regalo del regalante. Ergo se hace evidente la inexistencia propia de todos los Regalos ya que estos están preñados de una imperiosa obligación de restitución.
Por otro lado existe el sentimiento contrario en fechas señaladas de índole personal donde el Regalo causa el efecto contrario y es esperado mecánicamente, acarreando una obligación que muchas veces no es más que un intento de paliar la calidad afectiva intrafamiliar y que en el caso de unas expectativas no cubiertas opera un desfalco anímico en el regalado, ya que el Regalo debiera estar impregnado del ánimo del regalante tanto en cuanto este debiera emanar el afecto y la sincera esencia que le incita a comprarlo y/o crearlo -esta opción no la habías previsto, eh?-.
Ergo los Regalos son un lastre social para el que los recibe tanto como para el que los da y por el efecto de correspondencia, en lógica, no existen y a pesar de ello, Yo incluido, mantenemos una teatralidad con tal de mantenernos dentro de la vida social que se acentúa nestas fechas inundadas de lucecitas.
Me ha quedado una visión muy negativa y asocial del Regalo pero existe una ínfima parte de ellos que son efusivamente sinceros, generados a partir de un estado anímico y totalmente desinteresados que si que generan placer tanto en el regalado como en el regalante: el Regalo emocional.
Juanete,… que Ud. lo regale bién!.


2 Comentarios
Pero es que te dejas una cosa, Nete!! Cómo vas a volver el día 7 al curro siendo el único que no tenga chachirregalos que contar???
Jeje,… me hace gracia tu comentario pues desde hace años que me vengo dando cuenta de un curioso fallo nel sistema. Los días 7 de años anteriores soy de los que va preguntando, inocente de mi, a conocidos por esos regalos que reciben con azarosa ilusión y muy vergonzósamente, ellos, van enumerando solo algunos -entiéndase quel pijama que te regala tu tía no se menciona-,… y siempre echo en falta una cosa. Que me pregunten por los míos. Será en defensa propia?