Comotienequeser Pablo va evolucionando y los que tenemos la suerte de disfrutar de su compañía a diario, vamos notando incluso las más insignificantes. Ahora empieza a focalizar su vista en objetos que le llaman la atención y sus llantos ya no son secos y empiezan a correr torrentes por sus carrillos,… nos duele cada lagrimilla.


