Desde que llegó el calor y por añaduría el verano, el servicio de catering-bar-sealoquesea que nos sirve un café por ochenta céntimos de euro en el edificio donde cumplo condena ha suspendido su oferta a la espera de que en Septiembre la afluencia de público aumente y les sea más rentable. Esta introducción carente de valor bloguero me lleva a informaros que durante este periodo me veo obligado a buscar café matinal fuera del edificio y siguiedo rastros de otroros condenados -algunos ingenuos felices-, cruzamos la avenida Diagonal y nos dirigimos al Moncho’s House. De momento no levanto pasiones con este post, pero este bar tiene cierta personalidad y es que el café no es malo del todo, los bocadillitos de jamón -pulguitas les llaman- están muy bién de sabor y calidad, no permiten fumar en el interior y en la terraza allá cada cual con sus pulmones como permite la ley, ofrecen zumos cuya etiqueta grita que son de una naturalidad rabiosa y los camareros parecen una franquicia de la ONU con su multiracialidad lo que le da un toque exótico. De momento parece que me subvencionan el blog los del bar,… pero la nota discordante se sale del pentagrama cuando la única prensa disponible es una decena de ejemplares amontonados de un diario nacional unánimemente reconocido por El Mundo cuya marcada tendencia a ofrecer visiones y quejas desde la derecha política no escapan a nadie, así que llego a intuir la tendencia política de los dueños del bar, cosa que me importa más bién poco -que bién hablo cuando escribo en el blog, porque malhablado soy un rato y de haber sido esto una exposición oral hubiera o hubiese dicho “me importa una mierda”-. Continúo amenizando vuestro aburrimiento,… y es que normalmente se me antoja que queda muy bién leer el periódico mientras sorvo el café -por aquello de parecer intelectual ya que en verano queda mal llevar americana de pana con coderas- y le echo un vistazo distraido mientras participo en las conversaciones de los compañeros de mesa, pero hoy éramos pocos y le he dedicado más atención y me ha fastidiado comprobar que le dedican una sección a lo que llaman “Religión” donde se permiten el lujo de descarrilar todo lo que no sea Catolicismo ya que es la única religión presente en los artículos, con foto incluida del señor Ratzinger reluciendo a todo color en tonos de evidente santidad y bendiciendo el vacío con un anillazo de oro en la diestra que seguro aceptarían de buén grado los llamados “Ayuda a la iglesia….” -o algo así ya que me permito el lujo de ser olvidadizo- que reclamaban en su publicidad a pié de página un generoso esfuerzo económico para evangelizar a todo pagano viviente allí donde por un bol de arroz se va a misa o donde haga falta. In secula seculorum aquí me han ofendido de lo lindo pero he continuado desplazando páginas hasta la otrora castiza sección de “Los Toros” donde, en otras dos planas a todo color, se detallan las heroicidades de las últimas torturas practicadas contra los animales el pasado fín de semana,… y olé!!!. Ahora si que la ofensa se ha tornado ira y levanto testimonio que no vuelvo a leer, siquiera tocar, dicho periódico que tan bellamente ilustra la hipocresía y la “cultura” de la tortura animal y por extensión me despido para siempre de esas pulguitas de jamón tan sabrosas. Mañana tocará sacar el olfato para buscar el rastro de un buén café.
Juanete,…


2 Comentarios
Amenizados nos hemos sentido, y solidarizados también, pero ¿es necesario prescindir del café y las pulguitas por la mala prensa del lugar?
Ciertamente company,… si no fuera por la integridad moral y ya que no nos queda de física, no seríamos nadie. De jamón bueno haylo en mas sitios.
Invito a pulguita al primero que me aconseje un sitio y tenga razón.