juanete.net

La cicatriz de ella.

Ella me contagió. Ella fué la primera y aunque nunca ha sido mi preferida ese honor nadie se lo va a quitar ya. Después de aquella primera vez habíamos quedado un par de veces más y pese a lo difícil que es encontrarse con ella a solas, nuestros encuentros siempre han sido intensos, de una sudorosa satisfacción y de dolor de manos de manejarse por ella. Hacía casi un año que no había vuelto a verla y este sábado me vestí para la ocasión y Víctor se vino conmigo ya que no me atrevía verme con ella a solas porque me habían dicho, amigos comunes, que últimamente le había salido una rama muy dura que la hacía de trato más difícil. Llegamos a donde se que puedo encontrarla y como siempre no estaba sola, la gente se amontonaba frente a ella pero pronto, por aquello de que ya nos conocíamos, nos dejaron a solas con ella. Desde un principio nos tuteamos y nos enfrascamos con aquello que rara vez se olvida pero que siempre hace gracia recordar y todo estaba en su sitio. Esta vez optamos por pasar por debajo de aquellos asuntos que sabemos pueden ser más intensos emocionalmente porque la vimos bloqueada y desde un principio no teníamos previsto asaltarlos. Tras un rodeo monótono nos decidimos explorar esa rama dura que nos habían contado así que nos conjuramos y después de descender a un nivel inferior y otro pequeño rodeo nos lanzamos a poseerla, dominarla y volverla a conquistar entre los dos.

Nada más empezar nos encotramos una cicatriz que sube en vertical y que aunque está muy bién cosida está rematada con la falta de una escalón en el inicio del extraplomo final del que se sale sin la ayuda de escalones. Allí tuvimos que echar mano del mosquetón ventral para inspeccionar la salida. Víctor salió airoso en recto después de un rato y yo por la izquierda después de otro disfrutando de la salida. En este punto la cicatriz gira a la derecha franqueando por encima de la vertical anterior y en extraplomo continuo, con buenos medios piés, hasta otra vertical un poco extraplomada pero con pocas complicaciones. Se sale a un camino entre el cortante y el bosque que se ha de coger por la derecha para llegar a la aproximación que sube a los otros dos tramos estrella de con la pequeña bauma con la escalera y el extraplomo final. En ese punto, satisfechos por el corto aunque exigente nuevo tramo, vimos que seguía bloqueada más arriba por otras gentes y optamos por decir “tamasver” y no hacernos esperar más por Eva y Pablo que turistiqueaban por Centelles.

Ferrata de les Baumes Corcades.

Juanete,…

Entra tu comentario

Your email is never published nor shared. Required fields are marked *

*
*