… he visto la mayor nevada que se recuerda en Barcelona - y que se recordará en años- y es un buen motivo para romper el amargo silencio blogueril. Algo había en las previsiones del tiempo que sonaban de fondo, como una cantinela de licenciados en Metereología como bien pudiera haber sido en Ciencias Ocultas, pero ha quebrado la mejor de las expectativas y Barcelona, la ciudad mediterránea de los guiris impresionistas con sombrero mariachi, se ha cubierto de un lechoso colchón de pureza. Con pocos centímetros de nieve la ciudad ya se ha convertido en caos y los que vivimos fuera de ella hemos aprovechado para salir raudos antes de que el demonio nos atrapase en sus trenes. Yo, previsor y planeador en defecto, he ido a trabajar en bici y me he pegado el lujo de, volviendo a la estación, echarme unas foticos para inmortalizar el rara avis climatológico, para que luego digan que el mundo no se está acabando o que el cambio climático es una excusa de Al Gore para vender exclusivas:
Un cruce cualquiera del Eixample.
Sobre la Dahon.
La Dahon mimetizada .
Alerta naranja!
Custom glacé.
El Drac.
Bikes on ice.
Y la estación de Barcelona Sants en pleno inviernillo de Sant Martí.
Me alegro tanto de que ocurriese!
Juanete,…


2 Comentarios
Como un niño con zapatos nuevos. Con el puteo que llevaba yo encima y tu pasándotelo pipa…
Me alegra primo de que gozaras del “blanco colchon”, creo que eres uno de los pocos que disfrutó ese dia…por cierto como se portó la Dahon sobre la nieve, cambiaste las cubiertas….jejejeje. Un saludo a la familia.