Me siento roto y la libertad se me ha ido. Mientras el más íntimo de los gestos tiene una afilada hoja de acero que profundiza aún más entre mis vértebras, el podrido belcebú me ronda con sus garras catódicas.
Oh lumbago, por qué a mí?

Juanete,…
Me siento roto y la libertad se me ha ido. Mientras el más íntimo de los gestos tiene una afilada hoja de acero que profundiza aún más entre mis vértebras, el podrido belcebú me ronda con sus garras catódicas.
Oh lumbago, por qué a mí?

Juanete,…