En un post de la semana pasada -Un diletante paseo otoñal- os mostraba una imagen que debido a la gran carga sensual que contiene os debió de poner los pelos púbicos de punta y es que en dicha instantanea surgía femeninamente de entre la tierra la preciosa silueta del Pedraforca con su sugerente entrepierna orientada a los dioses como sugiriendo de inmediato una cópula divina, pues no se me antojan otroros escenarios más que los mitológicos para tan imponente montaña. Este fín de semana hemos vuelto a rondar su embrujo y en tan solo siete días y un frente frío de por medio hoy se nos muestra vestida de novia y con el cabello suelto peinado por el viento sureño. Guapa!!!
Juanete,…


3 Comentarios
Yo soy uno de los cautivados por las fotos de tu post original (no sabía que la razón era mi psique enfermizamente poseida por mi lascibia), pero este efecto se ha quedado en algo anecdótico con la foto que has colgado hoy. ¡Vaya preciosidad! ¡Qué ganas me están entrando de irme a hacer el cabra!
Guapa guapa! Eso sí, menudo frío habéis debido de pasar…
Mirad pueblo, que bien le queda a la princesa Pedraforca ese manto blanco que cierne sobre sus hombros…
Guapa,guapa,guapa…
Recuerdos desde el centro de la geografia española.